A lo largo de estos años podemos ver la mano de Dios en todo momento, momentos difíciles como momentos de victoria, saber que Dios no nos abandona y nos renueva las fuerzas día a día es alentador y nos llena de alegría, ver el crecimiento no solo en números sino a nivel espiritual, saber que Dios nos llamo con un propósito que es impactar nuestro barrio y ciudad, a ser simplemente herramientas, medios , instrumentos en las manos de Dios para que el pueda obrar en las vidas, produciendo cambios, liberando de la esclavitud de vicios,
La fiesta contó con muchas sorpresas, especiales de mantos y banderas, coro de mujeres con el ya tradicional cuando allá se pase lista, palabras de nuestra Pastora recodando los años en el ministerio y con el lema de Ebenezer (hasta aquí nos ayudo el Señor) 1 Samuel 7.12 y por ultimo un lunch que compartimos entre todos y brindando (con jugo, para ser precisos :)) por un año mejor lleno de bendiciones a cargo de nuestro Pastor y un tiempo precioso en comunión.
Felices una vez más de decir Ebenezer.